Aceite de rosa mosqueta

Previene y corrige el fotoenvejecimiento y los problemas cutáneos debidos a las radiaciones solares. a través de la autogeneración de melanina
Las propiedades del aceite de Rosa Mosqueta fueron descubiertas por investigadores, mientras se buscaba una cura cicatrizante.
El aceite de rosa mosqueta se extrae de las semillas de esta especie de rosa realizando una presión en frío. Tiene un ligero color rojizo y un olor acre característicos de los aceites no refinados. Su contenido en ácidos grasos esenciales (AGE) poliinsaturados es muy elevado, con un 80%, de los cuales: 41% ácido linoleico, 39% ácido linolénico, y 16% ácido oleico.
Sus beneficios son el resultado de su alto contenido en ácidos grasos esenciales poliinsaturados: Linoleico 44-49% y linolénico 28-34%, relacionados diréctamente con la síntesis del colágeno (proteína que forma fibras), indispensables para zonas donde existen altos índices de proliferación de células nuevas como es el rostro.
Cuando sus pétalos caen, la planta desarrolla un fruto rojizo de forma ovalada, repleto de unas enormes semillas (constituyen el 70% de su peso), y será de ellas de las que se extraiga el aceite, considerado hoy día como uno de los regeneradores dérmicos más poderosos que existen.
Previene y corrige el fotoenvejecimiento y los problemas cutáneos debidos a las radiaciones solares. a través de la autogeneración de melanina. Además de sus efectos en las capas externas de la piel, también revitaliza las células de las capas interiores, revigorizando el fibroblasto (células que producen colágeno y elastina, responsables de la firmeza y elasticidad de la piel). Por su cantidad de lípidos y su carácter astringente, no se debe utilizar en piel grasa o con tendencia a grasa